Hoy no me apetece escribir un cuento.Me apetece contaros una realidad mucho más interesante…
Ayer descubrí cuatro cosas.
Bueno, me las enseñaron…
La primera es que los humanos tenemos cuatro cerebros en uno.
El primero es el reptiliano, que se ocupa de nuestra supervivencia.
El segundo es el emocional; el tercero, el racional.
El cuarto, bueno, lo llaman el espiritual, pero no se ocupa de la religión, es más bien… nuestro lado intuitivo. Nos dice cosas…
Se sabe que si una persona gravemente enferma sueña con un ser querido o un pariente fallecido en el pasado, morirá antes de dos días…
Si a un niño menor de seis años muy enfermo le preguntas “¿Cuándo te vas?” y te contesta “el jueves por la noche”, morirá ese día señalado.
Si nuestro cerebro es capaz de intuir claramente cuándo vamos a morir, ¿es tan difícil creer que puede intuir otras cosas? ¿Qué nos va a pasar? ¿Cuándo algo va a salir mal?
Si nuestro cerebro puede intuir el peligro, ¿también puede intuir cuándo la felicidad nos acecha?
Uh, no puedo dejar de darle vueltas…



