Angustia

Cada vez que llego al aeropuerto, por muy corto que haya sido el viaje, me invade esa horrible angustia de no saber si él estará allí, al otro lado de la puerta, esperándome. El trayecto hasta la salida se me hace eterno, y no dejo de preguntarme qué ocurrirá si no viene a buscarme, o peor, si me pierdo. No sé qué haría yo sola en un país extraño sin su eterna compañía.

Después, cuando por fin lo veo allí de pie, ceñudo, pateando el suelo con impaciencia, siento que me inunda el alivio y me noto más ligera, casi etérea, aunque sé que el resto de la gente no me ve así. Siempre hay alguien que se nos queda mirando mientras él me conduce hacia la puerta, siempre con prisa, siempre murmurando “vamos, vamos”, mientras yo corro todo lo que puedo para pasar lo más desapercibida posible, aunque, como decía, siempre hay alguien que nos mira y seguro que piensa que somos una pareja desproporcionada. Él tan alto, ágil y esbelto, y yo bajita y gorda a su vera.

Así que me muestro sumisa y dejo que me arrastre hasta el coche, sabedora de que, aunque no siempre me trate bien, e incluso en ocasiones me golpee, él siente el mismo afecto por mí. Hay días en que me empuja, o me aplasta con brutalidad después de tumbarme en la cama. Pero incluso cuando grita que no puede más conmigo y me amenaza con tirarme escaleras abajo, yo sé que no soportaría perderme, porque soy muy valiosa para él.
No en vano soy una Samsonite auténtica.


21 comentarios:

FER dijo...

¡Te echaba de menos! Tu texto me ha provocado una sonrisa (sincera, no sarcástica), y ya sabes que no es fácil.

¿Sabías que Sam Sonite era el patrón de los viajeros? :-P Perdón por el chiste malo. No lo he podido evitar.

Eva Díaz Riobello dijo...

Jaja, ok, te perdono el chiste ;-)
Gracias por echarme de menos, si no fuera por los lectores fieles como tú, no escribiría tanto :-)

Papelucho dijo...

un amor real es como dormir y estar despierto. un amor real es como vivir en aeropuertos.

Livaex dijo...

Acabo de conocer tu blog por casualidad y me gustan tus escritos, y también los dibujos. ¿De dónde los sacas?
Saludos

Eva Díaz Riobello dijo...

Hola Livaex!! Gracias por visitarme. Los escritos los saco de mi cabeza y las ilustraciones, de Google Images. ;-)
Saludetes!!

ALOMA69 dijo...

Sorprendente historia, yo que ya andaba pensando, pobre chica, que novio más malo.

Saludos!!!

Santiago Eximeno dijo...

:D
Buenísima :)

c.o.v. dijo...

:-) :-) :-)

Sebas dijo...

Oye y no me digas que luego el chico va y mata a su compañera de trabajo...

Besotes.

txe dijo...

es ahí donde transcurre lo importante

Eva Díaz Riobello dijo...

Gracias por los aplausos, babys!!

Sebas, no te entiendo, ¿te refieres a la maleta?

Hola Txe! Bienvenido. Un placer verte por aquí...

Actor Secundario Bob dijo...

Me gusta tu perfil... Detenida en posesión de un portátil y .... ME ENCANTA! Saludos del Tío Bob!

petardilla dijo...

Si me das algo de tu creatividad literaria te cedo algo de mi positivismo o algo que quieras de mi..porfaaaa

Ya sabes que a mi nunca se me ha dado bien el expresarme por palabras....Dame!

Mira, no fui la única q penso lo mismo del relato...


Te quiero mucho!

Sebas dijo...

Me refiero a mi relato.

Eva Díaz Riobello dijo...

Hola Bob!! Gracias por el cumplido, espero que los relatos te gusten tanto como el perfil ;-)

Petardilla, yo también te quiero mucho. Pero prométeme que no tomarás tanto cafe, ok? :-P

Hola Sebas!! Ahora lo pillo, es que ando espesita últimamente. Por cierto, ¿para cuándo nos deleitarás con otro cuento? Besos :-)

Sebas dijo...

Lo tengo cociendo a fuego lento (chop, chop, chop) a punto de servir. Sólo digo que es sobre una vietnamita que descubre que no quiere casarse en un bar de Hanoi.

PD. Lo de café a Petardilla me ha recordado tu relato Del alma y la noche.

Besotes.

Eva Díaz Riobello dijo...

Sí, Sebas, tienes razón en lo de "El alma y la noche", ese relato es bastante autobiográfico ;-)

Guruguruguru dijo...

Hola, Evita!!!

Me encanta este mini relato!! Me ha encantado!

Un besote y sigue escribiendo (para uso y disfrute de los que te leemos)
Martha

Neville dijo...

Estaba aburrido y navegaba sin rumbo.
Alejándome de las aguas costeras donde suelo faenar me he adentrado en riobello.
Parece un río plácido, norteño, de orillas frondosas y aguas cristalinas.
Creo que voy a adentrarme en el, en busca de las fuentes de su nacimiento.

Elena dijo...

Muy bueno, Eva :-)

Isa dijo...

muy bueno el post, Eva... Una excelente manera de describir una relación tan profunda como poco convencional. Seguiré visitándote.