Más sirenas

Hubo un tiempo en que era una adicta al microrrelato. Para muestra, tres botones...

Diario del capitán
“Nunca he creído en las sirenas de Homero. Doncellas aladas que atraen con cantos a los marinos para luego devorar sus entrañas. Es absurdo. Y también las sirenas de Andersen. Bellezas con cola de pez suspirando por príncipes náufragos... qué tontería. Pero, ayer, mientras tomaba té en mi camarote, vi una. Nadaba en círculos en el fondo de mi taza y el brillo plateado de sus escamas me hipnotizó. Durante horas, contemplé extasiado su bello cuerpo diminuto y, finalmente, me la bebí. Sabía exquisita, pero hoy he despertado con un horrible dolor de estómago, como si me mordieran por dentro...”

Celos
Pétalos de rosa, jugo de té, esencias marinas... La sacerdotisa aguarda impaciente en su lecho al hombre por quien va a quebrantar sus votos. Los pavos reales del jardín inician un canto angustioso mientras Adonis cruza las puertas del templo. Sus bocas se unen, la lujuria se desata. Anhelantes, entrelazan sus cuerpos bajo la atenta mirada de las estatuas sagradas. No temen. Los dioses no existen... aunque los ojos inertes de Venus parezcan refulgir con ira. Cuando los amantes se separan, exhaustos, depositan ofrendas a sus pies. Pero ya es tarde. Fuera, el volcán de Pompeya ha comenzado a humear.

Hipotermia
La sirena estaba allí. Los cabellos enmarañados flotaban en torno a su rostro de porcelana y la cola emitía destellos de plata en la oscuridad. Sus ojos ambarinos me observaron mientras luchaba por mantenerme a flote. Tendió su mano hacia mí y sus labios articularon una palabra: “Ven”. Supe que era una alucinación provocada por el frío. Su mirada era la tuya cuando me ofreciste por primera vez aquella taza de té: una promesa de felicidad que incumpliste al empujarme por la borda del crucero en nuestro primer aniversario. No tenía sentido continuar. Alargué mi brazo entumecido hacia ella y, de un tirón, dejé que me arrastrara a las profundidades.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Eva! Soy Cris, menos mal que apendí a firmar aquí que no me había fijado en lo de las víctimas. Me han gustado mucho tus relatos y ya me pasaré más a menudo para leerlos. Bueno prima un besito y suerte en todo!

Anónimo dijo...

Hola Eva!
Enhorabuena por tus relatos. Bien callado lo tenías eh? También cuentas con premios en tu haber...mmm, vaya vaya! ya me contarás eso! Un abrazo!
Vicent

PD: No me preguntes cómo he llegado hasta aquí... :P jeje

Anónimo dijo...

Tus relatos me parecen el punto de vista sobre la magia y las hadas que más se acerca a lo que podría ser verdad. Sigue así.

Certidumbre dijo...

Muy bonitos...
Te voy a votar en 20 minutos.

Eva Díaz Riobello dijo...

Yupi! Ya tengo dos votos!

;-)